Clinica abdominoplastia Tenerife

Cirugía de abdominoplastia en Tenerife

Operación de abdominoplastia: un cuerpo a tu gusto

¿Tienes exceso de piel o flacidez en la zona abdominal por embarazos, cambios de peso, envejecimiento o factores genéticos? ¿Quieres corregirlo para empezar a sentirte mejor con tu cuerpo? 

La cirugía de abdomen realizada por un profesional cualificado puede ser una solución eficaz para recuperar firmeza y mejorar el contorno abdominal.
Nuestros pacientes acuden a la clínica para realizarse una abdominoplastia por diferentes motivos: eliminar piel sobrante después de una pérdida importante de peso, recuperar la forma del abdomen tras un embarazo, mejorar su bienestar general o tratar la grasa abdominal que no consiguen reducir con otros métodos.

Logra un abdomen más firme y definido para un cuerpo más armonioso y vital. En la clínica del Dr. Yvan Pacheco recibirás el trato profesional y la tecnología avanzada que necesitas para alcanzar tu objetivo con seguridad. Llámanos e infórmate sobre tu abdominoplastia.

Detalles del tratamiento de abdominoplastia

Tiempo:

2 horas y media

Anestesia:

General

Hospitalización:

1 noche

Recuperación:

15 días

Resultados:

Desde el primer día

¿Qué incluye la cirugía de abdominoplastia del Dr. Yvan Pacheco?

El antes y el después de la abdominoplastia: así es el cambio

Una transformación hecha realidad

cirugia de abdominoplastia Tenerife

¿Lista para el cambio? Pídenos cita y resolveremos tus dudas

Preguntas frecuentes sobre la abdominoplastia

La abdominoplastia es una intervención quirúrgica indicada para retirar el exceso de piel y grasa del abdomen y, cuando el caso lo requiere, reforzar la musculatura abdominal. Puede ofrecer resultados muy satisfactorios, pero también implica un periodo de recuperación que debe respetarse para favorecer una buena evolución.

Además, como ocurre en cualquier cirugía, puede dejar cicatrices. Por eso es importante hablar con tu cirujano, explicar qué te preocupa y comentar qué resultado esperas conseguir. Así podrás saber si esta intervención se ajusta a tus necesidades, a tu estado físico y a tus objetivos.

Preparar bien la intervención ayuda a llegar al quirófano en mejores condiciones y a reducir riesgos durante el postoperatorio. Antes de la cirugía, el equipo médico te dará indicaciones personalizadas, pero estas son algunas pautas habituales:

  • Consulta preoperatoria: Tu cirujano programará una cita previa para revisar el procedimiento, resolver tus dudas y darte las últimas recomendaciones antes de la intervención.
  • Retirada de accesorios: Antes de la operación deberás quitarte piercings y uñas acrílicas. Las uñas pueden interferir en la monitorización durante la cirugía, y los piercings pueden aumentar el riesgo de infección.
  • Dejar de fumar: Si fumas, lo recomendable es abandonar el tabaco al menos dos semanas antes de la cirugía. El tabaco puede afectar a la cicatrización y aumentar el riesgo de complicaciones después de la intervención. Si lo necesitas, puedes pedir ayuda a un especialista.
  • Preparación del hogar: Organiza tu casa para que la recuperación sea más cómoda. Deja a mano la medicación, la ropa que vayas a usar y todo lo que puedas necesitar durante los primeros días. También puede ayudarte contar con una persona cercana para tareas básicas.
  • Ropa cómoda: Después de la cirugía, usa prendas amplias y fáciles de poner. Es mejor evitar la ropa ajustada, ya que puede generar molestias en la zona intervenida.
  • Indicaciones médicas específicas: Sigue todas las pautas del cirujano, incluido el ayuno previo, los ajustes en la medicación o cualquier cambio necesario en tu rutina antes de la operación.

La abdominoplastia puede realizarse con distintas técnicas según la cantidad de piel sobrante, la zona afectada y el estado de la musculatura abdominal. Las opciones más habituales son:

  • Abdominoplastia completa: Está indicada cuando hay exceso de piel y grasa en el abdomen y también es necesario reforzar la pared abdominal. Se realiza mediante una incisión horizontal en la parte baja del abdomen, de forma que la cicatriz pueda quedar cubierta por la ropa interior o el bikini.
  • Miniabdominoplastia: Se recomienda en casos más localizados, sobre todo cuando el exceso de piel y grasa se concentra por debajo del ombligo. La incisión suele ser más corta que en una abdominoplastia completa y el tratamiento se centra en la parte inferior del abdomen.
  • Abdominoplastia extendida: Es una técnica similar a la abdominoplastia completa, pero amplía el tratamiento hacia los laterales del abdomen. Puede estar indicada en pacientes que han perdido mucho peso y necesitan mejorar el contorno corporal de una zona más amplia.
    Cada técnica responde a una necesidad concreta, por eso la valoración médica es imprescindible. El cirujano estudiará tu caso, analizará la calidad de la piel, la grasa localizada y la musculatura abdominal antes de indicarte qué opción puede ofrecerte un resultado más adecuado.

Sí, en algunos casos la abdominoplastia puede realizarse junto con otros procedimientos quirúrgicos para conseguir un resultado corporal más completo. 

Una de las combinaciones más habituales es la abdominoplastia con liposucción, sobre todo cuando se busca tratar también grasa localizada en zonas como los flancos, las caderas o los muslos.

También puede valorarse junto con una cirugía mamaria, como un aumento de pecho o una mastopexia, cuando la paciente desea mejorar distintas zonas del cuerpo en una misma planificación quirúrgica.

Aun así, la posibilidad de combinar intervenciones debe estudiarse con prudencia. El cirujano valorará tu estado de salud, el tiempo quirúrgico, el tipo de procedimientos y la recuperación prevista para decidir si es una opción segura y adecuada en tu caso.

La abdominoplastia no debería afectar a la capacidad de quedarse embarazada ni de tener hijos en el futuro. Aun así, es importante tener en cuenta que un embarazo posterior puede modificar el resultado de la cirugía, ya que el abdomen volverá a distenderse y la piel puede perder parte de su firmeza.

Si estás pensando en quedarte embarazada más adelante, coméntalo con tu cirujano durante la consulta. En muchos casos, se recomienda esperar hasta haber completado los embarazos previstos antes de realizar una abdominoplastia, ya que así es más fácil mantener el resultado a largo plazo.

La abdominoplastia se realiza mediante una incisión en la parte baja del abdomen, por encima de la zona del vello púbico. A través de esa incisión, el cirujano retira el exceso de piel y grasa y, cuando es necesario, refuerza la musculatura abdominal para mejorar la firmeza de la pared del abdomen.

Si el exceso de piel es moderado, puede valorarse una técnica menos extensa o complementar el procedimiento con liposucción para tratar grasa localizada. En estos casos, la incisión suele situarse en la zona suprapúbica y el abordaje se adapta a las características de cada paciente.

Cuando hay un exceso cutáneo más importante o la musculatura abdominal está debilitada, la incisión puede ser más amplia. En estas situaciones, el cirujano puede tensar los músculos rectos del abdomen y recolocar el ombligo para conseguir un resultado más proporcionado.

Al finalizar la intervención, se coloca un vendaje compresivo o una prenda específica para reducir el riesgo de acumulaciones de líquido y favorecer la adaptación de la piel durante la recuperación.

Si la evolución inmediata es adecuada, el alta puede darse el mismo día de la cirugía. En otros casos, puede ser necesario permanecer ingresado una o dos noches, según el tipo de intervención y la valoración del equipo médico.

La duración de una abdominoplastia depende de la complejidad del caso, de la técnica utilizada y de si se realiza junto con otros procedimientos. Como orientación general, la intervención suele durar entre 2 y 4 horas.

Cada abdomen presenta unas necesidades concretas, por eso la técnica, el tiempo quirúrgico y los recursos necesarios pueden variar de un paciente a otro. 

Lo más adecuado es resolverlo en consulta con el cirujano, que valorará tu caso y podrá ofrecerte un presupuesto ajustado a tus características.

La abdominoplastia en Tenerife con el Dr. Yvan Pacheco tiene un precio que se sitúa entre 6000 y 7000 euros.

La recuperación tras una abdominoplastia depende de cada paciente y del tipo de intervención realizada, aunque suele situarse entre 4 y 6 semanas. 

Durante este periodo es habitual notar hinchazón, tirantez y algunas molestias, que irán reduciéndose de forma progresiva.

Para favorecer una buena evolución, es importante respetar los tiempos de reposo, usar la prenda indicada si el cirujano la pauta, evitar esfuerzos y acudir a las revisiones programadas. El seguimiento médico marcará cuándo puedes retomar tu rutina habitual con seguridad.

Durante el postoperatorio de una abdominoplastia, es importante cuidar bien la incisión, mantener la zona limpia y seca y seguir las indicaciones del cirujano sobre las curas y el control de la herida.

También suele recomendarse el uso de una faja abdominal para dar soporte a la zona intervenida, reducir la inflamación y favorecer una recuperación más cómoda. Durante las primeras semanas, deberás evitar esfuerzos físicos, movimientos bruscos y levantar peso.

El descanso, las revisiones médicas y el cumplimiento de las pautas postoperatorias son parte esencial del proceso para que la recuperación avance correctamente.

La vuelta al trabajo después de una abdominoplastia dependerá del tipo de empleo que tengas y de cómo evolucione tu recuperación. Si realizas un trabajo de oficina o con poca exigencia física, lo habitual es poder reincorporarse entre 1 y 2 semanas después de la cirugía.

En cambio, si tu actividad requiere esfuerzo físico, cargar peso o pasar muchas horas en movimiento, puede ser necesario esperar entre 4 y 6 semanas. El cirujano valorará tu evolución en las revisiones y te indicará cuándo puedes retomar tu actividad laboral con seguridad.

Después de una abdominoplastia, lo habitual es esperar al menos 6 semanas antes de retomar el ejercicio intenso. Aun así, en muchos casos se pueden iniciar caminatas suaves a partir de la primera semana, siempre que no haya dolor y la evolución sea adecuada.

La vuelta a la actividad física debe ser gradual. Primero se recuperan los movimientos suaves y de bajo impacto, y más adelante se incorporan ejercicios de mayor intensidad. 

Antes de retomar tu rutina habitual, consulta con tu cirujano para asegurarte de que la zona abdominal está preparada.

Después de una abdominoplastia, se programan revisiones con el cirujano para controlar la cicatrización, valorar la inflamación y comprobar que la recuperación avanza correctamente.

En estas consultas también se revisa la evolución del resultado y se resuelven las dudas que puedan aparecer durante el postoperatorio. El seguimiento médico ayuda a detectar cualquier incidencia a tiempo y a ajustar las pautas de recuperación según las necesidades de cada paciente.

Como cualquier intervención quirúrgica, la abdominoplastia puede implicar algunos riesgos, como infección, sangrado, hematomas, acumulación de líquido o problemas de cicatrización. 

Aunque no son lo habitual, es importante conocerlos antes de la cirugía y seguir todas las indicaciones médicas para reducirlos.

Si durante la recuperación notas fiebre alta, dolor intenso, inflamación excesiva, sangrado, secreción inusual en la herida o cualquier síntoma que te preocupe, contacta con tu cirujano de inmediato. El equipo médico valorará la situación y te indicará qué pasos debes seguir.

La abdominoplastia deja cicatriz, ya que requiere realizar una incisión en la piel para retirar el exceso de tejido. Aun así, el cirujano suele situarla en la parte baja del abdomen, en una zona que puede quedar cubierta por la ropa interior o el bikini.

Con el paso de los meses, la cicatriz tiende a aclararse y a suavizarse, aunque su evolución depende de la piel de cada paciente, de los cuidados postoperatorios y del proceso natural de cicatrización. En las revisiones, el cirujano te indicará cómo cuidar la zona para favorecer una buena evolución.

Los primeros cambios pueden apreciarse desde el inicio, una vez realizada la intervención. Sin embargo, durante las primeras semanas es normal que haya inflamación, tirantez y cambios en la sensibilidad de la zona abdominal.

El resultado definitivo suele valorarse a partir de los 6 meses, cuando la inflamación ha bajado de forma importante, los tejidos se han adaptado y la cicatriz empieza a evolucionar hacia un aspecto más estable.

Los resultados de una abdominoplastia pueden mantenerse durante mucho tiempo, sobre todo si se conserva un peso estable y se siguen hábitos saludables después de la cirugía.

Aun así, el cuerpo sigue cambiando con los años. Factores como el envejecimiento, las variaciones importantes de peso o un embarazo posterior pueden modificar el aspecto del abdomen y afectar al resultado conseguido.

Por eso, además de la intervención, el mantenimiento depende también del cuidado posterior y de las recomendaciones que te indique el cirujano en las revisiones.

El resultado de una abdominoplastia puede ser muy duradero, especialmente si después de la intervención mantienes un peso estable y unos hábitos saludables.

Aun así, el abdomen puede cambiar con el paso del tiempo. El envejecimiento, las subidas y bajadas de peso o un embarazo posterior pueden modificar la piel, la grasa y la firmeza de la zona abdominal.

Por eso, para conservar el resultado el mayor tiempo posible, es importante cuidar el cuerpo después de la cirugía y seguir las pautas que te indique el cirujano durante el seguimiento.

Una pérdida de peso importante después de una abdominoplastia puede modificar el resultado de la cirugía. Aunque durante la intervención se retire piel y grasa sobrante, adelgazar de forma significativa más adelante puede generar nueva flacidez o cambiar el contorno abdominal conseguido.

Por eso, lo más recomendable es llegar a la operación con un peso estable y mantener hábitos saludables después de la cirugía. Si tienes previsto perder peso o estás en pleno proceso de adelgazamiento, coméntalo con tu cirujano para planificar el procedimiento en el momento más adecuado.

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